El presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), Luis Alberto Pérez, señaló que la entidad proyecta un nuevo período de «estabilidad cambiaria» y «descenso de la inflación» en el país.
Durante un encuentro con representantes de la banca pública y privada, Pérez indicó que, de acuerdo a cifras preliminares, el Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela creció en el primer trimestre de 2026.
“Existen razones para pensar que a la economía nacional le va a ir bien en los próximos trimestres y que la inflación va a descender”, puntualizó.
Estabilidad cambiaria
El titular del BCV resaltó que tanto el tipo de cambio oficial como el no oficial han registrado una ralentización significativa, al señalar que la brecha entre ambas paridades ha comenzado a disminuir al ubicarse en 29 %, como resultado de una intervención más activa del BCV.
También, destacó que se están diseñando acciones para que personas naturales y jurídicas compren y vendan divisas con mayor facilidad en los mecanismos oficiales mediante los bancos y casas de cambio. No obstante, aclaró que se seguirá estimulando que las transacciones en el mercado interno se realicen en bolívares.
Más créditos
Pérez señaló que en esta etapa se va a requerir el concurso activo de la banca pública y privada, para «inyectar recursos a la economía» a través de diversos mecanismos de financiamiento.
“El crecimiento económico sostenido demanda créditos. Crédito para la economía real (…)”, explicó. El vocero mencionó que el índice de intervención crediticia (que mide la relación de los créditos respecto a las captaciones) se ubica en 64,4 %.
Opinión de economistas
Por otro lado, el economista Luis Oliveros ha expresado que «si bien las estimaciones preliminares prevén que la economía crezca 10 % al cierre de 2026», no se verá una «bonanza» como la que tenía el país en 2013.
Oliveros explicó que, aunque hay indicadores que mejorarán durante los próximos meses, producto del aumento de los ingresos petroleros y las medidas que viene ordenando el Ejecutivo; todavía persisten problemas estructurales (salud, educación, seguridad, servicios públicos) y una inflación de 600 % anualizada y en lo que va de año, 72 %.
Por su parte, el economista Luis Vicente León ha afirmado que la mejora en la economía venezolana «no es solo percepción» aunque «todavía no se refleja plenamente en el bolsillo de los ciudadanos».
De acuerdo a León, existen avances concretos: inversionistas internacionales se están activando, evaluando oportunidades, formando equipos y contratando asesoría.
Sin embargo, el economista aseguró que persisten «restricciones estructurales severas, como fallas eléctricas, infraestructura limitada, servicios precarios y déficit de capital humano». Además, expresó que los proyectos económicos «requieren tiempo de evaluación, maduración y ejecución, lo que dificulta resultados inmediatos».
Para León «la tendencia es favorable, la percepción mejora, y las expectativas son altas, aunque la recuperación real, la que se siente en el bolsillo, todavía está en construcción».
