El 23 de enero llega a los cines Hamnet, de Chloé Zhao, película de drama protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal que cuenta la historia de Agnes, esposa de William Shakespeare, y del duelo que atraviesa tras la muerte de su único hijo, Hamnet. Mientras intenta recomponer su vida y dar sentido a una pérdida imposible, la tragedia familiar se convierte en el trasfondo íntimo —profundamente humano y devastador— que acaba resonando en la gestación de Hamlet, la célebre obra del dramaturgo.
A caballo entre un enfoque cinematográfico naturalista, ampliamente influenciado por el cine de Terrence Malick, y un tratamiento más literario, teatral y textual de lo actoral y lo narrativo, Zhao habla en Hamnet de la universalidad de lo artístico/literario y su capacidad para canalizar y transmitir todo tipo de emociones, incluso las más íntimas e inconfesables.
A pesar de su abrumadora y cargante intensidad dramática y la irregularidad de algunos de sus pasajes, su catártico y bellísimo desenlace logra desarmar y convencer, quedando para el recuerdo, equilibrando así el visionado y la experiencia por completo.
