Donald Trump ha aseverado este lunes que Estados Unidos puede «destruir» Irán «en una noche» y puede ser «mañana”, si el régimen de los ayatolás no acepta llegar a un acuerdo antes de que acabe el martes. Una advertencia que el presidente norteamericano lanza en la misma jornada en la que Teherán ha transmitido su propio plan para poner fin a la guerra, que rechaza el alto el fuego temporal que supuestamente había planteado Islamabad en las negociaciones de paz y busca un fin permanente de la contienda iniciada tras la ofensiva estadounidense e israelí el 28 de febrero pasado.

«El país entero puede ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo», ha expresado el inquilino de la Casa Blanca en una comparecencia de prensa para explicar la operación para rescatar, en territorio iraní, a los dos tripulantes de un caza F-15 estadounidense derribado el viernes por Teherán. Y ha ido más allá: «Les vamos a dar hasta mañana, a las 8 hora de Washington. Y tras eso, ya no van a tener ni puentes, ni centrales eléctricas… La Edad de Piedra.»

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán había afirmado este lunes que las negociaciones entre Washington y Teherán se encontraban «en curso», sin confirmar ningún acuerdo, mientras se mantiene activo el ultimátum militar que Trump lanzó contra el país persa el domingo, cuando el republicano exigió a Irán la reapertura del estrecho de Ormuz y añadió 20 horas al plazo original de 10 días, que vencen el martes.

«La guerra podría terminar muy rápidamente si hacen lo que tienen que hacer. Tienen que hacer ciertas cosas. Lo saben, creo que han estado negociando de buena fe», ha dicho el presidente durante un evento anual de Pascua en la Casa Blanca. Y ha enfatizado que la contienda trata de una sola cosa: «Irán no puede tener armas nucleares».

En la víspera había subrayado que, si las autoridades de Teherán no llegan a un acuerdo, lo destruirá «todo». «Abrid el puto estrecho, locos bastardos, o viviréis en el infierno. ¡YA LO VERÉIS!», escribió el mandatario en su red Truth Social el domingo, al tiempo que amenazó con los prometidos ataques a la infraestructura energética iraní si no hay un acuerdo para el martes.

Tras el comienzo de la ofensiva hace poco más de un mes, Irán respondió a los ataques estadounidenses e israelíes cerrando de facto el estrecho de Ormuz, un conducto por donde hasta el inicio de la contienda transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural. El control sobre esta vía marítima es una poderosa baza negociadora para Irán.

El mayor número de ataques desde el inicio de la ofensiva

Con Trump a su lado en la conferencia de prensa en la Casa Blanca, el secretario de Estado de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, se ha mostrado tajante: «Hoy vamos a tener el mayor número de ataques desde que comenzó la operación y mañana incluso más que hoy. E Irán tiene que decidir y tiene que decidir de manera inteligente».

«Este presidente no se anda con chiquitas. Acabó con (Qasem) Soleimani, se lo pueden preguntar a él, se lo pueden preguntar a (Nicolás) Maduro o se lo pueden preguntar a (Alí) Jameneí», ha asegurado, en referencia, respectivamente, a la muerte en 2020 en un ataque estadounidense en Bagdad de quien fuera líder de las fuerzas Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán; del secuestro y posterior traslado a Nueva York del presidente venezolano tras una operación militar en enero pasado en Caracas y del asesinato al inicio de la actual guerra del líder supremo iraní, padre del actual.

La rechazada propuesta del alto el fuego de 45 días

Según había publicado en las primeras horas de este lunes el medio estadounidense Axios, EE. UU., Irán y un grupo de mediadores regionales se encontraban debatiendo los términos de un posible alto el fuego de 45 días destinado a conducir al fin definitivo de la guerra.

El medio cita a cuatro fuentes estadounidenses, israelíes y regionales con conocimiento de las conversaciones, que supuestamente se estaban dando a través de mediadores paquistaníes, egipcios y turcos; así como mediante mensajes de texto intercambiados entre el enviado de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, y el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí.

La agencia Reuters agrega que ese plan, con Pakistán como principal interlocutor, surgió de «intensos contactos nocturnos» y preveía que al inmediato alto el fuego le siguieran conversaciones sobre un acuerdo de paz más amplio que se concluiría «en un plazo de 15 a 20 días».

Sin embargo, el portavoz de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, ha aseverado que su país no negociará bajo la presión de los ultimátums de Trump. Y ha considerado que un alto el fuego no “significa una pausa para reagruparse y rearmarse con el fin de continuar el crimen».

“Nuestra exigencia es el fin de la guerra impuesta, junto con garantías de que este ciclo nefasto no se repetirá”, ha indicado.

Hace dos semanas, Washington entregó a Irán una propuesta de 15 puntos a través de Islamabad, que Teherán calificó como «excesiva».

Además de Islamabad, otros mediadores y países afectados por la crisis energética abierta tras el inicio de la guerra intensifican sus reclamos a las partes para encontrar una solución.

Desde Egipto, el Ministerio de Exteriores pidió el domingo a Irán «actuar con sensatez» y «priorizar el diálogo» antes de que termine el plazo dado por Trump. Ese mismo día, Omán, otro tradicional mediador entre Washington y Teherán, señaló que mantuvo conversaciones con representantes iraníes para «analizar opciones» para garantizar la apertura de Ormuz.

En Líbano, país donde se está librando otro frente bélico entre Israel y el grupo chii pro iraní Hizbulá, su presidente, Joseph Aoun, dijo que su Ejecutivo continúa los contactos para abrir las negociaciones con Israel con el objetivo de frenar la guerra «sin sentido» y evitar que Tel Aviv «haga en el sur libanés lo que ha hecho en Gaza». La cifra de muertos asciende allí a 1.461 personas.

 

 

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